chimpanceSi la gente que no se comprende, al menos comprendiera que no se comprende, entonces se comprenderían mejor que cuando, sin comprenderse, ni siquiera comprenden que no se comprenden los unos a los otros.     

Gustav Eschheisser

Un amigo me dijo hace poco que NO COMPRENDÍA casi nada de lo que escribía y me sugería que me dejara ya de tanto “la-ra-la” y que le diera más al “le-re-le”. Pero para mí, los amigos son sagrados y, como casi siempre, le dí la razón…como buen “pájaro nocturno” que soy, no me gusta discutir por las mañanas…¡Si es que soy un trozo de pan!

La amistad es muy importante en la vida y dicen que quien tiene un amigo tiene un tesoro; quizás yo lo diría justo al revés…quien tiene un “tesoro” tiene verdaderos amigos. COMPRENDO que nadie es perfecto y por supuesto que ninguna amistad es perfecta, por eso es aconsejable hacer “la vista gorda” en muchas ocasiones para seguir conservando muchos “tesoros”. Todas las personas tenemos un gran tesoro y es el tesoro de la “COMPRENSIÓN”. Somos los únicos seres vivos que tenemos la capacidad de COMPRENDER, de entender y de razonar. Es el cerebro y en concreto el “neocortex” el responsable de esta maravillosa capacidad que nos hace, por así decirlo, “menos animales”. Es la capa evolutivamente más moderna del cerebro y que consiste en una fina corteza, de apenas 2mm de grosor, que recubre la zona externa.

cerebro1-fd  Es bastante probable que dentro de 1000 billones de años, cuando esta capa de nuestra masa gris tenga 1 cm de grosor, el ser humano alcance la plenitud y entonces ocurran verdaderos milagros como que madridistas y culés se abracen después de un partido de futbol, los violinistas sean los últimos de la fila, musulmanes y cristianos comulguen juntos e incluso los políticos de turno consideren la música como ya lo hacía Platón en el 400 a.c: “La música es para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo”. Pero…si ya Platón dijo eso…¿Entonces?…¿¿Hemos progresado o hemos retrocedido??, ¡¡NO COMPRENDO!!

Algunas veces me comporto como un animal pero de vez en cuando parece que empiezo a COMPRENDER y a darle “cera” a mi “neocortex”…Por ejemplo,  a día de hoy todavía NO COMPRENDO cómo puede ser que haya visto varias orquestas diferentes y eran siempre los mismos músicos, o sea, era la misma orquesta  pero  “con distinto collar”… ¡Bueno, espero que esta gran “incósnita” me la pueda  resolver mi psiquiatra!…¿O es que puede ser esto cierto y es un “fenomeno Poltergeist”-4ª Parte-?

Sin embargo, ahora COMPRENDO por qué durante muchos años he buscado el instrumento “perfecto”:  me enamoré de la flauta el día que escuché al flautista de la banda de mi pueblo tocar el principio de “La Rosa del Azafrán”- ¡Yo “tero” flauta, yo “tero” flauta, yo “tero” flauta, yo “tero” flauta…!

niño tocandoSoñaba con la flauta; me duchaba pensando en la flauta, me imaginaba comiendo con una cuchara en la mano derecha y una flauta en la izquierda; en la mesa del cole me imaginaba vestido con el traje y la gorra de músico tocando en las procesiones de mi pueble…

Un día mi padre, cansado de lo “pesao y cansino” que era su querido hijo, decidió llevarme a que me viera el maestro de música de mi pueblo. Mi intuición me dice que el maestro ese día tuvo algún desencuentro amoroso con su “chati” e inconscientemente, me endosó un flautín pequeñín (imagínate que ese día “suenan las trompetas”). Era un cacho de madera de 5 llaves, creo probablemente perteneció al bisnieto de Quantz, por lo menos. Este diabólico instrumento tenía que mojarlo, debajo del grifo, para tapar todas la grietas y poder sonar aquel bicho.

La primera flauta que tuve fue una Parrot que costó 21.000 pesetas y que del mi grave para abajo era virtual; mi segunda flauta fue una Yamaha 281 que me compró mi padre en Málaga mientras veraneábamos y que a los pocos días, mientras estudiaba se me ocurrió ponerla debajo de la almohada mientras me ausentaba para ir a ver la “tele” y comprobar  si “Marco” había encontrado ya a su madre,  y al regreso, triste porque Marco seguía todavía más “colgao” y solo que su mono Amedio, me encontré a mi hermano dando saltos en la cama justo en el lado de donde te puedes imaginar. La flauta quedó como una trompa. Ya con los años, me compré una flauta “hecha a mano” de una marca de cuyo nombre no quiero acordarme y que parecía que más que hecha a mano la habían hecho con los “pieses”…, en fin, todavía conservo algunas secuelas y traumas de aquellas épocas pero gracias a Dios hoy en día no me puedo quejar de instrumento, creo que me lo merezco.

peludo flautistabuenorraCOMPRENDER es un sano ejercicio para los seres humanos, yo diría que incluso para los flautistas. Cuantas guerras nos ahorraríamos si nos COMPRENDIÉRAMOS. Y hablando de guerras: ¿Cuantas parejas se salvarían con más COMPRENSIÓN?. La COMPRENSIÓN  es un estupendo marco para vivir en un mismo planeta, aunque los hombres seamos de Marte y las mujeres de Venus.

Cuánto disfrutaríamos de la vida si comprendiéramos cómo funciona el mundo, nuestro mundo. Y cuántas comeduras de tarro nos ahorraríamos los flautistas… El mundo de un flautista, aunque muchos de ellos no lo crean, a parte de él mismo y de su flauta está formado por más componentes: familia, vecinos, países, galaxias, pianistas que no te acompañan en el sentimiento, compañeros de trabajo, orquestas, la señora que saca al perro, fontaneros, trombonistas, constructores y constructoras…Y ¡La audiencia ¡… ¡Ay, la audiencia!.

MASASHay que entender a este “Objeto Volador No Identificado” que da la impresión que actúa como un solo cuerpo, que tiene cabeza, ojos, cuerpo y extremidades. Pues querido flautista…¡No es así!

Para COMPRENDER este fenómeno de la “Audiencia”, un día que tengas tiempo échale un vistazo al mundo para que comprendas cómo funciona y luego compáralo ese mundo con un conjunto de personas que te va a escuchar a un concierto. En realidad si logras complacer al cincuenta por ciento de la gente, lo estarás haciendo bastante bien. Es bastante probable que por lo menos la mitad de la gente que compone tu mundo va a estar en desacuerdo con al menos la mitad de las cosas que digas. Teniendo en cuenta esto, puedes empezar a ver desde otro punto de vista las actitudes críticas de las demás personas. Cuando a alguien no le guste como tocas, en vez de sentirte herido piensa que te has encontrado con una de las personas que están dentro del 50% que no les gusta cómo has tocado.

Fíjate e intenta COMPRENDER a los políticos: es un gremio en el que no creo. No precisamente porque la mayoría digan mentiras si no porque estoy convencidísimo de que VIVEN EN LA MENTIRA, que es cosa muy diferente. Sin embargo tienen algo muy positivo que nos pueden aportar a los músicos. En unas elecciones donde uno de los candidatos obtiene un triunfo rotundo, el 40% de los votantes ha votado en contra del ganador. Observa con detenimiento este ejemplo y trasládalo a tu concierto, recital, audición…

felicidad_nota Es un verdadero consuelo COMPRENDER que digas lo que digas, toques lo que toques, tocar con o sin vibrato, suene fuerte o piano la flauta, utilices un tipo de articulación o de interpretación…habrá siempre alguien que  no le guste. Contar con esta premisa es la gran solución para salir de este callejón sin salida. Es un ejercicio muy sano tomar conciencia de la posibilidad de ser criticado y por tanto esperarlo. De esta forma no te sentirás nunca inclinado a ofenderte por ello.

Si te sientes un INCOMPRENDIDO no intentes COMPRENDER a aquellos que no te COMPRENDEN porque si te COMPRENDIERAN seguramente nunca tendrías la necesidad de COMPRENDERTE. COMPRÉNDE-TE y lo COMPRENDERAS todo.       DO YOU UNDERSTAND?

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