narciso

FLAUTISTA LOEWE: Dícese del flautista que cambia una bombilla sujetándola con la mano y es el Universo el que gira para desenroscarla.

Si quieres pertenecer a este grupo de élite en peligro de extinción, sigue al pie de la letra estas 10 reglas:

(Nota: consulte con su psiquiatra, puede producir efectos secundarios como bipolaridad intestinal, hemorroides cerebral y úlceras en la personalidad).

 PRIMERA REGLA.- Si alguien se atreve a preludiar en tu presencia , no muestres el más mínimo interés por lo que hace y habla en voz alta de lo bien que lo pasaste en la última comida con algún “Gentleman flute”.

 SEGUNDA REGLA.- Afina la flauta un poquito más alta que la orquesta o en el grupo de cámara, lo importante es que todos se den cuenta de que existes. Lo de empastar, ni en el dentista.

mirada

TERCERA REGLA.– Si tienes la mala suerte de tener un segundo flauta que toca mejor que tú, cuando toque una nota incorrecta lánzale una mirada envenenada y hazle un comentario malicioso tipo: – ¿Conoces los “Ejecicios Diarios de Reichert”?. Te aseguro que en un par de días ya no podrá tocar ni “Paquito el Chocolatero”

CUARTA REGLA.- Si la orquesta tiene que parar por tu culpa, gasta una bromita al oboe solista para que todos vean que eres un tipo “supermegaguay” y que tampoco era para tanto. Seguro que el director se ríe de tus gracias y estará deseando de que vuelvas a equivocarte de nuevo.

QUINTA REGLA.– Cuando la orquesta pare para descansar en el ensayo, aprovecha ese mismo momento para preludiar el primer tiempo del Concierto de Khachaturian. Todos se quedarán impresionados y darán gracias a la “Energía Cósmica” de que alguien tan brillante como tú, forme parte de una orquesta tan mediocre.

frac

SEXTA REGLA.- Intenta salir siempre en los descansos de los conciertos, simulando que tienes que ver a tu tía, la de Granada, que ha venido a verte. Date “un baño de masas” siendo el centro de atención con tu nuevo frac “Yves Saint Laurent”.

SÉPTIMA REGLA.- Nunca se te ocurra tocar el flautín, perderás el glamour de golpe y porrazo.Tu virilidad se verá reducida justo a la mitad.

OCTAVA REGLA.– Cuando tengas que tocar el solo de “Daphnis et Chloé”, “Preludio a la Siesta de un Fauno” o “ Scherzo del Sueño de una Noche de Verano”, vocifera en plan coleguilla al concertino desde tu silla que no has podido estudiar ya que anoche estuviste de juerga con tus alumnas. Todos te entederán si no estás a la altura , pues en condiciones normales James Galway sería el telonero de “Teresa Rabal” a tu lado.

NOVENA REGLA.- Nunca hables bien de ningún flautista, a no ser que sea de la “pomada”. Según la “Ley de Porkovsky”: “El colegueo entre divos multiplica por 3,76 tu precio en el mercado.

 

diabloDÉCIMA REGLA.- Si el Diablo quiere comprar tu Alma, no se la vendas. No te hará falta, tú eres Dios.

Estas 10 reglas se resumen en una sola regla:

“AMARÁS TU OMBLIGO SOBRE TODAS LAS COSAS Y AL PRÓJIMO QUE LE DEN” 

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