DSCN5374¿Cuantas veces has oido? : ¡Respira de diafragma¡, ¡Más presión con el diafragma¡, ¡Staccato de diafragma¡, ¡Trabaja más el diafragma¡, ¡ Vibra con el diafragma¡…

Y digo yo…¿no estás hasta el “Kuhlau” de hablar de él sólo por fe?. Sabes en el fondo que hablar del diafragma es cómo hablar de los billetes de 500 €, es decir, todo el mundo habla de ellos pero nadie sabe donde están.

Yo tuve una experiencia alucinante con este músculo. Por ello, quiero pedir mil disculpas a todos los profesores que me hablaron de él porque nunca les creí. Ahora ya lo entiendo todo y os lo cuento para que también podáis experimentarlo.

Desde que lo descubrí mi forma de tocar la flauta y mi vida han cambiado sustancialmente. Ahora soy otro, cuando abro la ventana oigo los pajarillos cantar, las margaritas me dan los buenos días e incluso Mariano Rajoy me inspira a la hora de ir al baño.

EJERCICIO PARA TRABAJAR EL DIAFRAGMA

El diafragma o “bife de entraña” ( es unos de los cortes más sabrosos de carne vacuna argentina ). Es recomendable hacerlo una vez a la semana porque si te excedes puede tener graves consecuencias, en tus michelines, que son otros músculos muy importantes en la producción del “fiato”, por debajo de las costillas inferiores.

DIAFRAGMA Y FLAUTA. CÓMO SE COMBINA

1- Quitar el exceso de grasa del diafragma. Antes de hacerlo, descórchate un Riberita del Duero, por ejemplo, un “Pesquera” Crianza del 2008 (14 euros en Carrefour) y así de esta forma vas calentando el registro grave en la flauta, ya que los taninos (componente químico que contienen el vino) afectan a la relajación de los músculos orbiculares, tan importantes en la formación de tu embocadura.

2- Calentar el horno. Aprovecha y ponte cerquita del aparatejo para que experimentes como el aire caliente que inspiras mejora significativamente el registro agudo. Si te has calentado demasiado, abre el frigorífico un poco para enfriarte y ya de paso agénciate la latita de anchoas que te quiere dar la bienvenida.

3- Cortar el diafragma al medio, salar por ambos lados y poner en la asadera. No te laves las manos en este momento, es importante que “seas tú mismo”, te rechupetees los dedos llenos de sal y luego trabajes el doble picado. Ya verás como con ese doble no te gana  ni James Galway después de haber comido chile con pimientos de padrón.

4- Llevar el diafragma la horno muy caliente hasta que la superficie esté dorada. Pero antes de realizar esta operación, moja en las anchoas una rebanadita de “pan de lino” tostadito (te recomiendo que lo adquieras en La Botica Ecológica cerca del Conservatorio Joaquín Turina, donde trabaja un servidor) y trabaja alguna frase lenta, tipo “Medicación de Thais” (por cierto, Thais escribió esta pieza para que nos diéramos cuenta los flautistas de que aunque toquemos el Concierto de Ibert a 180 seguimos con muchas carencias, o sea, un medicamento para la humildad) , ya verás como el aceitito de la anchoa afecta al fraseo , intervalos y ligaduras ¡Expectacular ¡.

5- Cuando esté dorado el otro lado del diafragma retirar y servir inmediatamente.

RSCN5378Cuando lo sirvas ya todo en la mesa, aprovecha la ocasión para trabajar la “autoestima” y deleita a tus comensales con tu partitura favorita.Te aplaudirán incondicionalmente, te darán javoncito por la espalda y te dirán lo maravilloso y guapo que eres mientras no paran de babear mirando de reojillo el asado y olisqueando la maravillosa salsa “chimichurri” que acompaña.

¡Y recuerda una frase que dijo Jean Pierre Rampal: “Para respirar sólo tienes que abrir la boca”.

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